El renovado interés, alegría y ánimo que se siente en este 20 de julio, sorprende por la participación de las gentes en diversos eventos y regiones que cruzan el país. Un ejemplo son las 46 rutas , destinos turísticos que van desde la casi olvidada gesta de Mutis, otras publicitadas en Discovery Chanel como la ruta Libertadora, sin olvidar aquellas como la ruta del sueño de los Comuneros. La cuestión es bajo que medios se celebran, quien pone el dinero para hacer esta gran fiesta nacional y que mensaje se trasmite.
Como historiador señalo la repetición de conceptos e ideas sobre la independencia, podremos tener más próceres, nuevos discursos, más hallazgos de hechos, personajes y eventos, la inclusión de la visión de género sobre la participación de la mujer durante el siglo XIX, entre otros denodados esfuerzos de la academia, el estado y otros, por recordarnos que es ser colombiano.
Sin embargo escuchando a renombrados historiadores por televisión y radio, los pasionales discursos de políticos sobre la independencia y las insulsas reflexiones de la farándula criolla sobre el bicentenario, me dejan la conclusión que la educación y la cultura es una tarea pendiente y aun por hacer en este mar mediático de discursos dirigidos a mantener el establecimiento social y la ignorancia pública, y difuminar una identidad, dividida por los 9 millones de uribistas y santistas, y los otros que piden, reparación, justicia o solo comida y techo en el país de la seguridad democrática.
Al primero que acuso de este vacío es a los que nos denominamos academia (incluido quien les escribe), historia para historiadores y bibliotecas, sin gente ni auditorio más allá de los pomposos congresos, y la instalaciones de los campus universitarios, Olvidando que el conocimiento es un derecho universal y no privilegio de los que estudiamos en subsidiadas universidades públicas y ostentosas privadas.
Si hay historiadores para el pueblo y la gente común, Silveria Lucumí y Charles Ocoro (Profesor super O) deberían ser el modelo de cátedra y premio nacional de cultura. O si me voy como atrevido, no es Jaime Jaramillo o Ramón de Zubiriía los grandes historiadores del país, al gremio se le olvido que la investigación es autista sin la divulgación; Por eso Diana Uribe y su programa Historia del Mundo, es la maestra (no la doctora por que sobran muchos con ese título) para millones de Colombianos y salón para otros que no pueden acceder a libros e investigaciones muy bien conservados en bibliotecas y universidades.
Esta es una celebración sin contenido, sin critica ni educación, parece más una vitrina para historiadores, sociólogos, antropólogos que venden solo discurso pero no educación, pero es más una celebración del establecimiento político, el de la Unidad nacional, que solo perpetua un orden de cosas, social y económico. A este bicentenario le falta gente, negros, indígenas, desplazados, analfabetos y sabios, sobran desfiles de armas y rutas de ocio.
Julián Osorio
http://julian-osorio.blogspot.com/
Totalmente de acuerdo.... ayer un espectáculo circense mientras miles están en la pobreza extrema... que digo... en la indigencia.... pero ahí están nuestros compatriotas... FELICESSSSSS por el show!!!!
ResponderEliminarGracias Angie; eres la primera en hacer un comentario, más allá de lo mediático y los shows, la preocupación esta que historia difundimos, quienes lo hace y que logran con eso, dos conclusiones que arriesgo, es la mediocridad y autismo de la academia, y relacionado con esto, que tipo de profesionales tenemos sino pueden llevar el conocimiento a las bases de la sociedad.
ResponderEliminarProfe muy buen artículo... y pues es la triste realidad, yo no entiendo realmente qué es lo que celebramos, obviamente la historia es parte esencial de nuestra cultura y de nosotros mismos, pero igual este país en la situación actual no tiene nada que celebrar. Si es digno celebrar una llamada "independencia"???, creo que en muchos aspectos en Colombia no somos libres...
ResponderEliminarY aprovecho para dejarle un saludo grandisimo profe Julian, realmente en mi trayecto universitario me alegro de haber tenido un excelente docente como lo fue usted y que sin duda sigue siendo... sinceramente la labor docente no es para todos...
Yurián eres y seguirás siendo un ejemplo para tus amigas. Pero no creas, ni des por sentado lo que te dicen, ten y forma tu sentido critico, y vamos para delante.
ResponderEliminar