Un punto en común, al hablar de Usme es que está muy lejos de todo, hasta de dios. Si la mano del creador está ausente en muchas circunstancias, sobra reiterar el crónico abandono y falencia de cosas y servicios en la que se vive en estos bordes paramunos de la gran capital.
Aunque el arte y las letras no son de vital importancia por estos lados, como dirán algunos expertos, legos y políticos, comparados con la salud, la educación y la seguridad. Se echa de menos espacios culturales, de discusión y creación.
La aridez de lugares de encuentro cultural (fuera de nuestra amada biblioteca de la Marichuela) en la localidad V, nos vuelven un singular desierto entre la diversidad de paisajes y gentes que nos rodean.
Los territorios que son gente también, y si este es singular, igual algunos de sus habitantes son particulares en su oficio y aporte. El reducido gueto de intelectuales, creadores, artistas y vagos con ínfulas, han encontrado en los blogs una alternativa para expresar lo que poco se nos da en nuestros barrios del sur.
Quiero recomendar a dos colegas, Rodolfo Celis y Rodolfo Rojas, el primero escritor y el segundo artista plástico. En común fuera del nombre, habitantes de nuestro entorno. Y nos han obsequiado una ventana a su obra, diversa, rica y entretenida. Un aporte para crear masa crítica, volumen intelectual, que bien hace falta en este codito del río Tunjuelo, para que algunos, puedan construir y tener elementos para tal vez iniciar en eso que se esfuerzan en llamar identidad local, o tal vez tener un espacio, así sea virtual de conocimiento y cultura.
No hay comentarios:
Publicar un comentario